Moyano sube la presión

Hugo Moyano sube la presión en la pelea contra el Gobierno de Mauricio Macri, justo después de que lograran un tregua en la AFA. Tras lanzar un paro de 48 horas en la rama de distribución de combustibles del gremio de Camioneros -lo que ya provoca serios problemas de abastecimiento-, ahora sumó a los recolectores de residuos y amenaza con extenderlo.
Tras el fracaso de una reunión en el Ministerio de Trabajo, realizada ayer, el sindicato decidió anoche comenzar con una "retención de tareas" en el sector de la recolección de residuos. Pablo Moyano adelantó que la protesta "se va a ir intensificando en cada rama" de la organización, si no consiguen respuestas a su reclamo de un aumento salarial del 42% y la modificación del impuesto a las Ganancias.


Tras el fracaso de una reunión en el Ministerio de Trabajo, realizada ayer, el sindicato decidió anoche comenzar con una "retención de tareas" en el sector de la recolección de residuos. Pablo Moyano adelantó que la protesta "se va a ir intensificando en cada rama" de la organización, si no consiguen respuestas a su reclamo de un aumento salarial del 42% y la modificación del impuesto a las Ganancias.
"Anoche a las 21 empezó una retención de tareas en la recolección de residuos, lo que va originar que haya una disminución en dos o tres días de la recolección de residuos. La ciudad (de Buenos Aires) se va a complicar", advirtió el secretario adjunto de Camioneros.  
De todos modos, la cartera que conduce Jorge Triaca informó esta mañana que dictó la conciliación obligatoria "a fin de que el sindicato levante las medidas de fuerza en todas las actividades", pero informó que hasta el mediodía "no se está acatando" la decisión.
Ante esto, Trabajo intimó al gremio de Camioneros y advirtió que "de persistir esta situación, en el término de dos horas la intimación será reiterada". "Asimismo, se ha resuelto realizar inspecciones en todos los lugares para proceder a la aplicación de las multas", informó la cartera. El no cumplimiento de la conciliación puede dar lugar a sanciones graves como la quita de la personería gremial, por lo que se presume que será acatada.

Pablo Moyano había advertido que Macri tiene que "empezar a dar respuestas no solo en el tema salarial, sino también con el impuesto a las Ganancias" porque si eso no sucede, la semana próxima se sumarán al paro "todas las ramas que tiene Camioneros", que incluye el transporte de caudales, alimentos y bebidas, entre otras.
Ayer, el hijo del líder de la CGT participó de una audiencia con el sector empresario en la Dirección de Relaciones Laborales del Ministerio de Trabajo, pero el acuerdo salarial quedó muy lejos. Mientras el gremio insistió con un pedido del 42%, las empresas ofrecieron 28% en tres cuotas.
Las negociaciones se reanudarán el miércoles, pero el gremio amenaza con tensar más la cuerda en los días previos. "Para hablar podemos hablar 10 horas, hablar de fútbol, pero estos tipos no dan respuestas. Tenemos muchísimos conflictos abiertos, te prometen el diálogo, te dicen que hay que estar todos juntos, pero no te dan respuestas", se quejó el gremialista.
Aunque en sus declaraciones Pablo Moyano intentó despegar a su padre de esta disputa, detrás de la medida de fuerza de Camioneros está obviamente Hugo, secretario general del sindicato. El líder de la CGT Azopardo venía de una tregua con Macri tras el veto a la ley antidespidos y un frágil acuerdo en la pelea por la AFA. 
Justamente una de las preocupaciones de la Casa Rosada era que Moyano tenga el control del fútbol y la CGT al mismo tiempo, por eso uno de los puntos que habría acordado en reuniones informales con funcionarios nacionales era su retiro de la central obrera, algo que confirmó días atrás.
Pero con el control de Camioneros Moyano tiene poder suficiente para presionar al Gobierno, como le está demostrando. Cumplidas las primeras 24 horas del paro en la rama combustibles, ya hay serios problemas de abastecimiento en las estaciones de servicio, donde por estas horas se repiten las largas filas.
En algunos casos de la Ciudad de Buenos Aires ya se ofrece sólo gasoil o naftas premium, mientras que en el interior del país se reportan estaciones cerradas. El abastecimiento debería volver a comenzar a la medianoche, aunque no hay garantías de que el paro no continúe.