El ex jefe de campaña de Trump, Paul Manafort, imputado por conspirar contra EE UU

AMANDA MARS
El fiscal especial, Robert Mueller, en una imagen de 2013. En vídeo, Paul Manafort se entrega al FBI. YURI GRIPAS (REUTERS) / VÍDEO: REUTERS-QUALITY

La investigación de la trama rusa, que busca esclarecer si hubo coordinación entre el equipo electoral de Donald Trump y el Kremlin para influir en las elecciones presidenciales, entró este lunes en el terreno de las acusaciones formales señalando a quien fuera uno de los hombres fuertes de Trump, Paul Manafort. El exdirector de campaña se entregó al FBI junto a un socio suyo, Rick Gates, para responder por una docena de delitos que incluyen la conspiración contra Estados Unidos y el lavado de dinero. Los cargos no se refieren a la campaña electoral, sino que se centran en la asesoría a un político ucraniano afín a Putin.


Un jurado indagatorio aprobó la acusación por los presuntos delitos el viernes, en el marco de la macroinvestigación que desde el pasado mes de mayo dirige un fiscal especial, Robert Mueller. Las pesquisas no se centran tanto en si Moscú quiso interferir en las elecciones estadounidenses —algo que las agencias de inteligencia de EE UU y el FBI ya dan por probado— ni en si esta presunta operación rusa tuvo algún efecto en los resultados electorales —materia de debate para politólogos y sociólogos—, sino si entre el Kremlin y la campaña de Trump hubo algún tipo de colaboración para favorecer la derrota de Hillary Clinton.

Los contactos poco claros entre personas del círculo del hoy presidente de EE UU y funcionarios y otros personajes del entorno de Moscú han alimentado las sospechas y multiplicado las líneas de investigación, pero hasta este lunes no se había producido ninguna imputación formal. Según el documento de la acusación, entre al menos 2006 y 2015, el abogado Manafort, un conocido lobista en Washington, estuvo actuando junto a su socio como agente del Gobierno de Ucrania y del partido de Victor Yanukovych sin haberlo registrado legalmente. Esta actividad, irregular, le generó decenas de millones de dólares que ocultó a las autoridades a través de un amplio abanico de herramientas financieras. En concreto, más de 75 millones se desviaron a cuentas en el extranjero y Manafort blanqueó hasta 18 para comprar una casa y otros bienes y servicios.

La actuación descrita comenzó una década antes de la campaña estadounidense y no está relacionada con la labor de asesoría de Manafort a Donald Trump, pero es un problema grave para el presidente, ya que sitúa a una pieza clave de su equipo electoral en el centro de múltiples delitos relacionados con una persona afín a Vladímir Putin, convirtiéndole en alguien vulnerable a presiones o chantajes. Las sospechas sobre sus vínculos con Moscú fueron precisamente lo que le llevó a renunciar a su cargo de jefe de campaña del republicano en agosto de 2016, tres meses antes de las elecciones.

Trump se revolvió este lunes contra la imputación a través de su cuenta de Twitter. “Perdón, pero esto fue hace años, antes de que Manafort formase parte de la campaña de Trump. ¿Por qué no están ‘Hillary la corrupta’ y los demócratas en el foco?”, escribió en un mensaje, para continuar con uno en el que reivindicaba “Además, ¡No hay colusión [entre la campaña y Rusia]!”.

Pero lo amplio de los cargos apunta a que la investigación del fiscal especial Mueller va para largo y que las cosas se pueden complicar más para el presidente, no solo porque el problema de la sombra rusa sobre su presidencia se prolonga, sino porque puede dar lugar a otras acusaciones que sí le afecten de forma más directa.

Al tiempo que publicaba estas palabras, se conocía que otro asesor de Trump, George Papadopoulos, se había declarado culpable de mentir sobre los lazos de esa campaña con Rusia y haber entorpecido la investigación del FBI. "A través de sus falsas declaraciones y omisiones, el acusado Papadopoulos impidió la investigación en curso del FBI sobre la existencia de vínculos o coordinación entre individuos asociados con la campaña y los esfuerzos del gobierno ruso para interferir con las elecciones presidenciales de 2016", subrayó la inculpación firmada por Mueller.

Papadopoulos mintió sobre una conversación que mantuvo en abril de 2016 con un profesor ruso con conexiones con el Kremlin que le había prometido "miles de correos electrónicos" con información comprometedora sobre Hillary Clinton que la podrían perjudicar en medio de la campaña electoral. "Tienen trapos sucios sobre ella", le dijo dicho profesor, cuya identidad no ha sido revelada, según el documento. El asesor fue detenido el pasado julio sin que transcendiera y, desde entonces, ha estado colaborando.

EL PAÍS
El ex jefe de campaña de Trump, Paul Manafort, imputado por conspirar contra EE UU El ex jefe de campaña de Trump, Paul Manafort, imputado por conspirar contra EE UU Reviewed by Andrés Zarzuelo on octubre 30, 2017 Rating: 5
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